¿Qué es el despido improcedente?

Antes de iniciar el trámite de reclamación de una indemnización por despido, el trabajador debe saber el tipo de despido y la indemnización correspondiente a cada uno, puesto que no es lo mismo reclamar una indemnización por un despido objetivo (20 días por año trabajado), un despido disciplinario (sin derecho a indemnización), y un despido improcedente (33 días por año trabajado).

Por ello, en primer lugar, es esencial conocer cuando estamos ante un despido improcedente.

El despido improcedente es aquel, por el cual la empresa rescinde la relación contractual con el trabajador sin motivo justificado, antes del vencimiento establecido contractualmente, o incluso cuando el trabajador tiene un contrato indefinido.

Cuando la empresa decide rescindir la relación laboral con un trabajador, está obligada a comunicárselo a través de la denominada comúnmente “carta de despido”, y en la cual deberá motivar y justificar su decisión para proceder a dicho despido. Por lo que, la empresa va a utilizar cualquier pretexto para demostrar que el despido ha sido por causas objetivas o motivo disciplinario y así reducir o suprimir la indemnización a abonar al trabajador.

No obstante, los artículos 53 (despido objetivo) y 55 (despido disciplinario) del Estatuto de los Trabajadores (ET), establecen que todo despido será improcedente cuando no se cumple una serie de requisitos imperativos para cada uno de estos tipos de despido.  

 

Despido Objetivo

Conforme los artículos 52 y 53 ET, para el despido objetivo, será necesario el cumplimiento de los requisitos y formalidades que se exponen a continuación, puesto que, en caso de no cumplir la empresa con los mismos, se podrá declarar dicho despido como improcedente:

1. Comunicación escrita al trabajador expresando la causa del despido.

2. Entrega de indemnización de 20 días por año de trabajo, con un máximo de 12 mensualidades.

3. Preaviso de 15 días desde la entrega de la comunicación al trabajador hasta la extinción del contrato de trabajo.

4. Motivación de la causa de despido, con hechos, fechas y detalles, y que puede ser por las siguientes causas:

– Ineptitud del trabajador

– Falta de adaptación del trabajador en su puesto de trabajo

– Por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción

Despido Disciplinario

El despido disciplinario por su parte, queda regulado en los artículos 54 y 55 ET, quedando también sujeto al cumplimiento de una serie de requisitos y formalidades, y cuya inobservancia podría ser motivo de declaración de la improcedencia de dicho despido:

1. Comunicación escrita al trabajador notificándose el despido.

2. Descripción de los hechos que lo motivan y fechas de los hechos, de forma suficiente para no causar indefensión al trabajador.

3. La fecha a partir de la cual tendrá efectos.

4. No existe indemnización para el caso del despido disciplinario.

5. Causas de despido disciplinario (posibles):

– Faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad

– Desobediencia en el trabajo

– Ofensas verbales o físicas

– Abuso de confianza en el desempeño del trabajo

– Disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo

– Embriaguez habitual o toxicomanía

– Acoso por razones raciales, de religión, edad, orientación sexual y acoso sexual

Por lo que, será improcedente el despido disciplinario cuando no se cumplan los requisitos señalados, y también será improcedente cuando no quede acreditado el incumplimiento en el que ha incurrido el trabajador y que ha alegado la empresa.

Una vez sea reconocida judicialmente la improcedencia del despido, el empresario, en el plazo de 5 días desde la notificación de la sentencia, tendrá que optar entre la readmisión del trabajador o el abono de una indemnización equivalente a 33 días por año trabajado. Por lo que, si el empresario decide no readmitir al trabajador (en cuyo caso tendría que pagarle los salarios de tramitación), para el cálculo de la indemnización se debe tener en cuenta lo siguiente:

Para todos aquellos contratos formalizados a partir del 12 de febrero de 2012, la indemnización será equivalente a 33 días por año trabajado, hasta un máximo de 24 mensualidades, y teniendo en cuenta para dicho cálculo la cantidad salarial diaria que venía percibiendo el trabajador. Para ello, sencillamente se divide la cantidad que se venía percibiendo en la nómina entre 30 días.

Así, si la nómina del trabajador es de 1.000 euros, se dividiría dicha cantidad entre 30 días, y nos daría un resultado de 33,33 euros de salario diario, el cual se tendrá que multiplicar por 33 días por cada año

Por lo que si el trabajador ha prestado sus servicios en la empresa durante 3 años y medio, tendría que hacer el siguiente cálculo:

33 días x 3 años trabajados + (33/2 por los 6 meses restantes) = 115,5 días de indemnizacóin

33,33 euros diarios x 115,5 días de indemnización = 3.849,61 euros

Haciendo dicho cálculo obtendremos la cantidad a percibir el trabajador en concepto de indemnización por despido improcedente, cuando dicho trabajador venía percibiendo como salario una cantidad de  1.000 euros mensuales y cuyo despido se ha efectuado tras 3 años y medio de servicios prestados en la empresa, siendo dicha indemnización por un valor de 3.849,61 euros.

Por otra parte, cabe señalar que, la indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con anterioridad al 12 de febrero de 2012 se calculará a razón de 45 días de salario por año de trabajo por el tiempo de prestación de servicios anterior a dicha fecha.

Es decir, si el trabajador lleva prestando sus servicios para la empresa desde una fecha anterior al 12 de febrero de 2012, el cálculo de la indemnización se haría de la siguiente forma:

Desde la fecha de despido hasta el 12 de febrero de 2012 se calculará la indemnización a razón de 33 días de salario por año trabajado, y desde el 12 de febrero de 2012 hacia atrás, serán 45 días por año trabajado, sumando los resultados de los dos cálculos, y sin que el importe indemnizatorio pueda ser superior a setecientos veinte días de salario, salvo que del cálculo de la indemnización por el periodo anterior al 12 de febrero de 2012 resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará este como importe indemnizatorio máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a cuarenta y dos mensualidades, en ningún caso.

Por supuesto, antes de acudir a la vía judicial para solicitar la declaración de improcedencia del despido, hay que presentar previamente la denominada papeleta de conciliación y acudir al Servicio de mediación, Arbitraje y Conciliación para intentar llegar a un acuerdo con la empresa y evitar así la vía judicial.