El despido disciplinario

El despido disciplinario es la decisión del empresario de poner fin a una relación laboral cuando el trabajador incumple de forma grave y reiterada sus obligaciones labores, y los requisitos y efectos de dicho despido disciplinario quedan recogidos en los artículos 54 y 55 del Estatuto de los Trabajadores (ET).

Por tanto, se trata de una forma de extinción de la relación laboral por hechos graves realizados por el propio trabajador.

¿Tiene derecho a parto el trabajador?

Si bien es verdad, que los derechos del trabajador despedido varían según el tipo de despido mediante el cual se ha extinguido la relación laboral (despido disciplinario, objetivo, colectivo), en términos generales, la ley reconoce el derecho a la prestación por desempleo a todos los trabajadores despedidos.

Por tanto, el hecho de que el despido disciplinario sea procedente y esté justificado, no impide que el trabajador que ha sido despedido pueda cobrar el paro (siempre que cumpla una serie de requisitos, como el periodo mínimo de cotización, y sin los cuales el trabajador no tendría derecho a la prestación por desempleo), y aunque el trabajador sea realmente culpable de los hechos que han motivado el despido disciplinario.

Requisitos

En primer lugar, el trabajador debe tener en cuenta que tiene un plazo de 15 días desde que se terminó la relación laboral para solicitar el paro, obteniendo una cita previa en el SEPE.

Si bien, de haber transcurrido el plazo de 15 días, el trabajador podrá igualmente solicitar la cita previa para el tramitar el paro, pero perderá algún tiempo del que le corresponde para el pago de la prestación por desempleo.

Asimismo, el trabajador deberá estar inscrito como demandante de empleo en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), estar dado de baja en el Registro de la Seguridad Social y encontrarse en situación activa de búsqueda de empleo y a disposición de los servicios públicos de empleo para cursos y controles.

Documentación a aportar

  • DNI del solicitante y de los hijos a su cargo.
  • Impreso de solicitud de la prestación por desempleo.
  • Libro de familia.
  • La carta de despido disciplinario.
  • El certificado de empresa.
  • El acta de conciliación o sentencia judicial, en el caso de que el trabajador haya presentado una demanda contra el despido disciplinario.

¿El trabajador despedido disciplinariamente ha tenido siempre derecho a cobrar el paro?

La respuesta es NO, los trabajadores despedidos por causas disciplinarias no siempre tuvieron derecho al paro.

Es a partir de la reforma de 2002 con la aprobación de la Ley 25/2002 de 12 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma del sistema de protección por desempleo y mejora de la ocupabilidad, cuando se permite el acceso a este derecho a todos aquellos trabajadores despedidos a través de un despido disciplinario.

Con anterioridad a dicha reforma, cuando un trabajador era despedido por causas disciplinarias y quería acceder al paro, previamente a solicitar el paro tenía que interponer una demanda ante Juzgado de lo Social contra este despido, ya que era la única manera de demostrar que estaba en situación legal de desempleo.

A partir de esta reforma, para acreditar la condición de desempleado, basta con presentar la carta de despido y el certificado de empresa para acceder al subsidio de desempleo.