1. ¿Quién tiene derecho a solicitar una reducción de jornada?

2. ¿Cuándo y cómo se debe solicitar?

3. ¿En qué horario se puede disfrutar de la reducción de la jornada laboral?

4. ¿Cuál es la duración máxima de la reducción de jornada?

5. ¿Qué sucede en los casos de discrepancias o negativa de la empresa para reducir la jornada del trabajador?

1. ¿Quién tiene derecho a solicitar una reducción de jornada?

La reducción de jornada por cuidado de un menor o familiar es una de las opciones que tiene un trabajador para conciliar la vida laboral y familiar, y una de sus ventajas es la protección frente a un posible despido.

Para tener derecho a las reducciones de jornada para conciliación de la vida laboral y familiar es indiferente el contrato de trabajo o la antigüedad de la persona trabajadora, y es en el art. 37 del Estatuto de los Trabajadores (E.T.) donde se recogen los supuesto en los que se puede solicitar dicha reducción de jornada:

    • Cuidado de un hijo menor de 12 años: Se puede ejercer este derecho en cualquier momento hasta que el hijo cumpla los 12 años, y siempre y cuando, en los casos de divorcio o separación, el cónyuge que solicite la reducción de la jornada tenga la custodia del menor.
    • Trabajadores a cargo de hijos con alguna discapacidad física, psíquica o sensorial, cuando el hijo no trabaje y no pueda valerse por si mismo.
    • Trabajadores encargados del cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, que por razones de edad o enfermedad no pueda valerse por sí mismo, y no trabaje.
    • Trabajadores al cuidado de un hijo afectado por cáncer u otra enfermedad grave que precise de cuidado directo, continuo y permanente de sus progenitores hasta que el hijo cumpla los 23 años.

El límite para solicitar la reducción de jornada por alguna de las causas señaladas es cuando dos o más trabajadores en una misma empresa soliciten la reducción de la jornada para el cuidado del mismo familiar, y es que el empresario podrá limitar su ejercicio simultáneo de este derecho por razones justificadas de funcionamiento de la empresa.

2. ¿Cuándo y cómo se debe solicitar?

La solicitud de reducción de jornada se deber hacer por escrito, para que quede constancia de la solicitud y la reducción de jornada deseada, y de esta forma evitar cualquier perjuicio a la persona trabajadora. Si bien, en general no es obligatorio realizar esta solicitud por escrito, también es cierto que determinados Convenios Colectivos sí determinan como requisito obligatorio que se entregue una carta solicitando la reducción al empresario, y pueden establecer asimismo un modelo específico para ello (en cuyo caso, siempre se adjuntará como un Anexo en el Convenio Colectivo correspondiente).

Salvo fuerza mayor, como puede ser un accidente, hospitalización o enfermedad repentina y grave, el trabajador debe solicitar la reducción de jornada con 15 días de antelación, salvo que el Convenio Colectivo establezca un plazo superior.

3. ¿En qué horario se puede disfrutar la reducción de jornada?

De conformidad con el artículo 37.6 del E.T., el trabajador “tendrá derecho a una reducción de la jornada de trabajo diaria, con la disminución proporcional del salario entre, al menos, un octavo y un máximo de la mitad de la duración de aquella.”

Esto supone, que la reducción de la jornada laboral tendrá que ser dentro del horario del trabajador, en el momento de solicitar la reducción, e independientemente del horario del centro de trabajo u otro horario que haya tenido el trabajador con anterioridad. Además, la reducción de la jornada tiene que ser diaria, sin que el trabajador pueda reducir la jornada unos días más y otros días menos, salvo que así se acuerde con la empresa o que se permita esta reducción no diaria en el correspondiente Convenio Colectivo.

Ahora bien, las horas que se pueden reducir de la jornada habitual son diferentes según los cuidados que se van a realizar, conforme los siguientes baremos:

1. En el caso de reducción de jornada por el cuidado de un menor de 12 años o familiar que no pueda valerse por sí mismo, la reducción será mínimo de un octavo y máximo de la mitad de la duración de la jornada.

2. En el caso del cuidado de un menor afectado por una enfermedad grave el trabajador tendrá derecho a una reducción de la jornada de al menos la mitad de la jornada, y pudiendo llegar a ser completa la reducción de jornada en determinados supuestos cuando así se establece en el Convenio Colectivo.

El salario del trabajador se verá reducido en proporción a la reducción de la jornada.

4. ¿Cuál es la duración máxima?

El tiempo de reducción de la jornada dependerá de las causas que han motivado la solicitud.

Así, en el supuesto de cuidado de hijos menores, la duración máxima de la reducción de jornada que podrá disfrutar el trabajador, será hasta que el menor cumpla 12 años. En el caso de que el menor tenga enfermedad grave, el tiempo máximo será hasta que cumpla los 23 años.

En los demás casos no existe ningún límite en cuanto a la duración máxima del permiso de reducción de jornada.

5. ¿Qué sucede en los casos de discrepancias o negativa de la empresa para reducir la jornada?

La empresa podrá negarse cuando existan razones productivas y organizativas que perjudiquen a la empresa, o en supuestos excepcionales de abuso de derecho, inexistencia de buena fe o manifiesto quebranto para la empresa al horario solicitado por el trabajador.

Ahora bien, las discrepancias surgidas entre el empresario y el trabajador deberán resolverse mediante el correspondiente procedimiento judicial, al que se dará tramitación preferente en los juzgados, disponiendo el trabajador de un plazo de 20 días hábiles para presentar la demanda (sin necesidad de presentar papeleta de conciliación), desde el momento en el que el empresario le comunica la negativa o disconformidad con la solicitud realizada por el trabajar.

En dicho procedimiento, el trabajador tendrá que motivar la necesidad de la reducción de jornada en el horario propuesto y pudiendo solicitar una indemnización por los daños y perjuicios que le haya podido ocasionar la negativa del empresario, y por su parte, el empresario deberá demostrar las razones.