¿Atrasos en el pago de nóminas?

Si no le abonan a tiempo el salario, o percibe los pagos salariales con retraso, en este artículo le explicamos como puede reclamar estas cantidades sin tener que entregar su baja voluntaria a la empresa.

Cuando un trabajador lleva varios meses sin cobrar la nómina, o recibe los pagos con retrasos, puede pensar que es mejor no decir nada para conservar el empleo y que ya le pagarán en algún momento, o preguntarse si debe y puede interponer una demanda laboral por el incumplimiento empresarial por la falta o retrasos continuados del abono del sueldo pactado.

En este artículo, vamos a explicar de forma sencilla cuándo puede considerarse que existe realmente un retraso en el pago del salario, si el trabajador tiene el derecho a exigir el pago y si puede solicitar la resolución del contrato de trabajo conforme la reciente Sentencia del Tribunal Supremo 753/2020 de 10 Sep. 2020, Rec. 105/2018.

En este caso que resuelve el alto Tribunal, se trata de dos trabajadores de la misma empresa, que recibían sus nóminas atrasadas y fraccionadas durante un periodo de 3 años, y que además habían alcanzado un acuerdo con el empresario para que el abono de las nóminas sea en los primeros 5 días del mes siguiente del devengo.

A pesar de que el TSJ de Castilla -La Mancha había considerado que la demora en el pago de los salarios no era relevante en el caso de estos trabajadores y que no se apreciaba gravedad ni trascendencia en el incumplimiento empresarial porque se había alcanzado un acuerdo para el efectivo abono de los salarios, el Tribunal Supremo lo rechazó, señalando que este tipo de acuerdos no privan a los trabajadores de su derecho a denunciar los abusos anteriores. Pues un acuerdo entre los trabajadores y el empresario no convalida la situación preexistente, ni tampoco la falta de pago de salarios que venían sufriendo los trabajadores, siendo todo ello motivo suficiente de incumplimiento como para resolver el contrato laboral.

Indica asimismo, que incluso cuando el trabajador acepta que de forma habitual reciba más tarde el salario (siendo habitual, puesto que nadie quiere rechazar la nómina que por acuerdo contractual le corresponde), ello no implica que el trabajador está renunciando a acudir a los tribunales para exigir la extinción del contrato de trabajo por el incumplimiento de lo pactado, y así, poder reclamar la correspondiente indemnización, puesto que el impago de las nóminas debe considerarse como un despido improcedente, indemnizando el empresario al trabajador con 33 días de salario por año trabajado.

La estimación del recurso implica la extinción de los contratos de trabajo, así como la condena a la empresa aindemnizar a los trabajadores conforme los arts. 50.y 56 del Estatuto de los Trabajadores, fallando el tribunal en “estimar el recurso de casación para unificación de doctrina interpuesto por D. Victoriano y Dª. Esmeralda frente a Uniarte S.A., y, en consecuencia, casamos y anulamos la sentencia recurrida y, resolviendo el debate suscitado en suplicación, estimamos también el recurso de dicha clase interpuesto por los mismos litigantes y, con revocación de la sentencia del Juzgado de lo Social nº 1 de los de Toledo, estimamos la demanda y declaramos extinguidos sus contratos de trabajo, condenando a la empresa a indemnizar al Sr. Victoriano en la suma de 44.336,69 € y a la Sra. Esmeralda en la suma de 70.679,84 €. Sin costas.”

Por todo ello, debemos concluir, que ante la falta de pago de las nóminas o el retraso habitual en el pago de estas, el trabajador puede ejercer sus derechos interponiendo una demanda en el ámbito laboral, solicitando la extinción del contrato de trabajo y la  indemnización por despido improcedente, que como hemos comentado, sería la correspondiente a 33 días de salario por año trabajado.